new-moon-poster-desktop1

No cabe duda alguna que el desenfrenado éxito que ha tenido la saga de vampiros más famosos de la década ha sido un impacto cultural muy notable, sobre todo en el público adolescente a tal grado que se le compara con la “beatlemanía” de el séptimo arte. En ingresos puede que si sea igual de rentable, pero si busca hacer historia por su calidad, tiene un buen tramo de recorrer y viendo que el camino que le resta no es muy largo, pues realmente quedará debiendo mucho en sus adaptaciones cinematográficas tanto al espectador común, como al más ferviente fanático del mundo creado por Stephanie Meyer.

Dicho eso primero pasemos de lleno a lo que es la segunda parte de la saga, que inicia justamente el día que la protagonista Bella (Kristen Stewart), cumple un año más de vida, un año que para ella representa una gran serie de cambios los cuales nos fueron mostrados a lo largo de la primera entrega: mudarse a una ciudad con el peor clima en todo Estados Unidos, volver a vivir con su padre y empezar a trabajar en la falta de comunicación entre ellos, hacerse de nuevos amigos, en fin todo lo que una típica quinceañera se enfrenta a esa edad……….ah si y descubrir que el chico por el que se siente atraído, Edward (interpretado por el sueño de toda chica; Robert Pattinson) resulta ser un vampiro que por su edad igual y pudo ser compadre de Hernán Cortés.

Todo esto parece ya estar en su lugar, ella siendo feliz con su novio festejando con la familia de este, que también es chupasangre, pero un accidente menor termina siendo el detonante para que el jóven con complejo de James Dean se aleje de la chica para mantenerla protegida, pues a su lado nunca estará segura y él no puede vivir con esa carga. De ahí que Bella empieza a llenar ese vació y tiempo libre relacionandose con su mejor amigo Jacob (Taylor Lautner) quien busca algo más que solo ser un amigo para ella y para eso se hace valer de las horas que ha pasado ejercitándose en el bosque quitándose la camisa en cuanta oportunidad tenga. Aquí es donde la protagonista se ve enfrascada en situaciones donde debe de decidir tomar un lado o hacerse a un lado, porque lo que elija influirá a otros.

Basados en esta primicia y sin quereles contar todo el resto para no arruinarles el cuento es como se nos presenta Luna Nueva, que si por lo que lo han leído arriba no lo habían notado, la trama termina siendo más floja que una película de parodia de las que termina el título en Movie. Y es que dejan tantos huecos en la historia que lo que más extraña es que uno la pueda entender a la perfección, algo que raramente sucede. Alarguen esto por más de 2 horas y obtendrán una cinta donde en verdad, creanme, no pasa absolutamente nada. El ritmo es lo único que termina evitando que uno se levante del asiento, pues por ratos se nos presentan momentos que dan la pauta para que venga una escena imponente, y que termina brillando por su ausencia lamentablemente.

Si tratamos de escarbarle un poco más, y con mucho esfuerzo, encontraremos una actuación decente, siendo las de los 3 jóvenes protagonistas las más flojas, poniendo en duda las capacidades actorales que tienen frente a la pantalla grande. Esto lo digo porque aunque pocos actores son los que interpretan vampiros, absolutamente todos parecen tener un rostro inanimado, que carece de emociones, si acaso transmiten flojera al que los este observando, y lo peor llega cuando los actores abren la boca, el único énfasis en la dicción que encontre en toda la película fue el de Robert Pattinson tratando de ocultar su acento británico una y otra vez; para ejemplificarlo imaginen que las maquinas de escribir hablarán, en un tono monótono siempre, pues ese es su reparto indicado para esta producción. Si acaso la única que se salva en caer en el apartado es Ashley Greene, que no tiene mucho tiempo en pantalla pero cumple con su papel.

Pasando por el apartado de efectos especiales preferiría irme de paso porque reprochable es decir mucho de los encargados de postproducción, si bien el presupuesto no era tan alto como se pensaba, eso no amerita entregar un trabajo de la misma calidad que se puede disfrutar gratuitamente en televisión, considero que los modelos recreados por computadora y efectos visuales son salidos de un episodio de Supernatural o Smallville, pero eso es la caja chica y ahi si cumplen su propósito, todo lo contrario al o que se presenta en este caso.

Por el tono con el que me he mostrado en los párrafos anteriores ya habrán notado que no hay nada rescatable en lo que apunta a ser el hit taquillero del año, y la reseña llega tan tarde porque al principio me mostraba muy reacio a ver la película basandome en el mal sabor de boca que me dejo hace un año la precuela, pero como no me gusta juzgar sin antes ver, caí dos veces engañado. Existe sin embargo un muy gran asterisco que ponerle a toda esta crítica y es lo que pensaran los seguidores. Estoy seguro de que a ellos no les importará en lo mínimo los pobres valores de producción que resaltan, ellos van por el simple gusto de ver lo que el libro les dio a imaginar y como lo trasladan hacia otro tipo de arte. Bueno si es que a esto se le puede llamar arte.