es

Domingo de mucho futbol y música, pero en este artículo abarcaremos el aspecto deportivo que nos confiere el fin de semana. Grandes emociones se vivieron en el último día de actividades de la Copa Confederaciones 2009 donde se demostró que aunque los favoritos puedan aparentar ser quienes se lleven la victoria de acuerdo a los pronósticos, siempre puede haber un rival que sea digno y así darnos un gran espectáculo.

Menciono lo anterior porque en ambos partidos llegaban dos potencias del fútbol de la talla de Brasil, en la gran final frente a Estados Unidos, y España enfrentándose a un Sudáfrica que como local queria quedarse con el tercer lugar jugandosé la vida por conseguirlo.

Un espectáculo sin precedentes demostraron españoles y locales, que aunque no pudieron hacer que su majestad se presentara en la primera parte. La parte completementaria se llenaría de un festín de goles empezando al minuto 73 por Tshabalala que hizo saltar a todos los que se habían dado cita al estadio de la ciudad de Rustenburgo. Pero no acabaría todo allí, pues la madre patria no se quedaría de brazos cruzados y después de que Dani Güiza apareciera en el 88 ‘ la furia roja se encendio y segundos después el mismo jugador cambiara todo el panorama anotando de nuevo. Ahora todos creían que el sueño se había acabado para el equipo anfitrión, pero espectacularmente a solo segundos, a prácticamente nada de que el silbante diera por acabado el partido apareció Mphela para ponerse la de héroe, pues de esta manera se verían forzados a irse a los tiempos extra.

Xavi Alonso sería quien diera el triunfo al minuto 107 con un excelente tiro libre, finiquitando los ánimos del rival y otorgándoles el tercer puesto.

La noche caería por aquel lado del globo y era hora de dar paso al cierre con broche de oro, por un lado un equipo que había dado la sorpresa al colarse de último momento y derrotar en semifinales al equipo rankeado # 1 del mundo, frente a los pentacampeones mundiales que querían llevarse la copa por tercera ocasión.

La primera mitad demostró que los americanos no se mostrarían tímidos contra los brasileños como lo hicieron cuando se vieron las caras en la primera ronda, y esto se vio reflejado en el marcador, que en la primera mitad mostraba una ventaja de dos goles por cero para los hijos del tío Sam, teniendo un papel muy importante el arquero Tim Howard que salvo incontables veces tremendos tiros de los delanteros brasileños.

Pero la motivación que Dunga les habrá dado en el descanso a sus compatriotas que tiene bajo el mando fue el despertar que necesitaron y muy tempranamente en la segunda parte Luis Fabiano se encargó de hacer el primer tanto y acercarse al marcador. El jugador había promedio anotar un gol por cada juego de la competencia, en ese momento llevaba cuatro. De pronto su promesa se convertiría en realidad al minuto 74 empatando el marcador a dos por bando. Presenciabamos uno de los mejores partidos disputados de cualquier edición de este torneo y probablemente el mejor del año, con llegadas constantes a las dos áreas y defensas dispuestos a arriesgar el físico con tal de mantener su puerta a salvo.

Justo cuando todo apuntaba a que nos iríamos al tiempo extra llegó al cabezazo oportuno de Lucio en un tiro de esquina ejecutado por Elano sellaría el resultado coronando así a los sudamericanos que vinieron desde atrás para remontar un marcador que hacía ver el panorama poco favorable, pero que a final de cuenta y con todas las adversidades (entre ellas una gran defensa frente a ellos) nos enseñaron que nunca se dan por vencidos.